viernes, 4 de enero de 2013

LA HERMANDAD DE ÁNIMAS, DE CASTILLÉJAR

Encuentro de Cuadrillas. Vélez Rubio, 2010




Los datos más antiguos de la Hermandad de Ánimas de Castilléjar se remontan a los años 1559 y 1627, donde vienen recogidos en dos libros de actas. El primer libro, escrito en castellano antiguo, tiene rasgos de escritura árabe. Hace referencia a los ingresos, en maravedíes, de la cofradía de Nuestra Señora del Rosario (asociada a la Hermandad de Ánimas). En el segundo libro aparece una relación de cofrades, en 1717, que dan limosnas para que sus almas ganen indulgencias y sufragios, mientras que, en 1874, las coplas ya aparecen como una actividad de la Hermandad. Destacan entre sus ingresos o ‘cargos’: “De limosnas recogidas por las distintas cuadrillas, 104 reales; de pujas de baile, 39 reales; de coplas en la noche, 4 reales…”. Y entre los gastos o ‘data’ vienen anotados: “En convidar a los Hermanos cuando salen a cantar de madrugada, 31 reales; de garbanzos torraos, 7 reales; de media fanega de cebada para comer las bestias…, 10 reales; un celemín de cañamones, 4 reales...”. Y así cantaban a la vez que mojaban el gaznate.

En 1880 se aprueban en acta varios acuerdos: “Que cuando un hermano muera o su mujer se le apliquen tres misas a cada uno (...). Igualmente se dispone que cuando un hermano cayera enfermo tienen la obligación de ir alternando todos los hermanos, dos cada noche, hasta que mejore o Dios disponga de él”. También se conserva el escrito de un vecino devoto de Vélez Blanco que, en 1879, suplica que se le admita como cofrade: “Iltma. Cofradía de Nuestra Sra. la Virgen del Rosario Madre de Dios y nuestra”. Y finaliza así: “Gracia que no dudo merecer de la bondad de esta cofradía…”.

Sin embargo, el escritor oscense Gonzalo Pulido, en su obra ‘Los religiosos dominicos y Castilléjar’, da otra versión: “En el libro de cuentas de la cofradía de la Virgen del Rosario de Castilléjar aparece una primera acta correspondiente al día 1 de diciembre de 1565 (página 48) y la da como existente y ya organizada completamente. Y el rosario es la devoción típica de los dominicos”. Por su parte, Álvaro Huerga, en ‘Los dominicos en Andalucía’ (Sevilla, 1992), anota lo siguiente: “Las constituciones de esta cofradía (se refiere a la del Rosario) fueron aprobadas por el Arzobispo de Toledo, el cardenal D. Bernardo de Rojas y Sandoval, en 1599, según dato del informe ‘Cofradías y hermandades de la vicaría de Huéscar en el año 1854’, escrito por José Pío Abellán, que se conserva en el Archivo Diocesano de Toledo (…). La cofradía del Rosario ha sido la encargada de custodiar y organizar durante siglos la religiosidad popular castillejarana: Misas de Gozos y de Alba, Inocentes, novenas, rondalla de despertadores, fiesta de la Candelaria, salve en el día de la Purísima, Virgen de Agosto, etc.”.

Tras la Reconquista, los dominicos fueron evangelizando a las gentes de esta comarca y, en Castilléjar, establecieron como patronos a la Virgen del Rosario y Santo Domingo de Guzmán, mientras que su huella quedó patente en las ermitas de Santo Domingo (fue demolida por ruina hará una década) y de Santa Catalina. En el día del patrón, se celebraba en la ermita una procesión (los zagales nos divertíamos restregando las hojas de picapica en la piel y producían bastante escozor), pero antiguamente también tenía lugar una romería.
Encuentro de Cuadrillas. Castillejar, 2012

En cuanto a la Hermandad de Ánimas de Castilléjar, cantaba los aguilandos durante las misas de gozos (que tenían lugar al amanecer, durante los nueve días anteriores a la Nochebuena), en la Misa del Gallo, en el Baile de Pujas o de Ánimas y durante el resto de la Navidad. También cantaba en las fiestas de la Virgen del Rosario y en las de la Candelaria. En la Navidad, los hermanos iban por las casas pidiendo limosna, mientras cantaban coplas al son de guitarras, bandurrias, laúdes, platillos, panderetas, guitarrillos, etc. “Se canta o se reza”, preguntaban y, si en la casa guardaban luto, entonces se rezaba un Padrenuestro. En el día de la Patrona de Castilléjar (7 de octubre), los cofrades van de madrugada a la casa del Hermano mayor y juntos recorren las calles mientras cantan las ‘Coplas de la aurora’. Y así, van llamando a los parroquianos para que acudan a rezar el Rosario de la Aurora, que comienza a las siete de la mañana. El solista entona una copla de la Aurora: “Alegría que amanece el día y van clareando los rayos del Sol…”. Y seguidamente, el coro canta el estribillo: “Venid sin tardar, / que las calles se vuelvan cristales / por donde la Aurora tiene que pasar (…).Venid a coger / las flores del Santo Rosario, / vamos todos juntos al amanecer”.

Las coplas o cantos de ánimas son también conocidos en el Levante por aguilandos, aguilanderos y animeras, y la letra de la música alude a temas navideños. Esta copla se cantaba en Castilléjar, en las misas de gozos:

Abran las puertas del templo,
que venimos a cantar,
por el Santo Sacramento,
que está puesto en el altar.

Las cuadrillas o hermandades de ánimas son agrupaciones musicales, que existían en la mayoría de los pueblos, pero en los años sesenta fueron desapareciendo y hoy sólo se conservan en el sureste de España: en toda la Comunidad Autónoma de Murcia y en las provincias limítrofes de Almería, Granada y Albacete. Como una especie en extinción, han logrado sobrevivir en el medio rural, sobre todo en las comarcas del Valle del Almanzora, de los Vélez y la Alpujarra, en Almería; en el Altiplano (Puebla de Don Fadrique, Castilléjar y Galera) y en la Alpujarra granadina; y finalmente en la Sierra de Segura, de Albacete. La función que desempeñaban las hermandades era recaudar dinero, en nombre de las ánimas benditas del Purgatorio, y con las limosnas que recibían pagaban el mantenimiento de la iglesia, las misas y responsos de los pobres de solemnidad.

Vélez Rubio tiene el mérito de organizar todos los años el entrañable ‘Encuentro de cuadrillas’, ha habido ediciones en que han asistido más de 6.000 personas y han contado con la participación de 24 cuadrillas. Así anunciaban la XXVI edición, de 2009: “El Encuentro es una actividad que pretende mantener una tradición que se remonta a los siglos XVI y XVII (…). Vélez Rubio espera con los brazos abiertos y las migas y picatostes en la sartén, a todos los que quieran visitarles este fin de semana”.

El aguilando te pido,
si no me lo quieres dar,
que se mueran una a una
las gallinas del corral.

Hay que decir con tristeza que ya quedan pocos miembros en la cuadrilla y algunos participan de forma esporádica, al encontrarse fuera del pueblo: Antonio Cáceres, Luis Rodríguez, Pedro Martínez,  José Rodríguez, Carmelo Gallardo, Matías Rodríguez, Ramón Quiles, Julio Carasa y Miguel Hernández. También queremos tener un recuerdo para estos cuadrilleros que ya no están con nosotros: Ramón el Carreño, José Candela y Emiliano Elvira. En la entrañable foto de los años sesenta –mi padre los inmortalizó–, aparecen de izquierda a derecha: Antonio García, Emiliano Elvira ‘el Mediasalve’, Juan González ‘el Guiñito’, Francisco ‘el Robín’, Ulpiano García ‘el Seco’ y Juan Lerenle. De la generación anterior, cabe citar a: José María Gallego, el Tío Chico ‘el Goterones’, Juan Miguel, Miguel Ortiz, el Tío Valentín, Juanillo ‘el de San Marcos’, Julián Romo, Antonio ‘el Medialibra’, el Tío Miguel Hernández, Manuel Mañas y tantos otros. No podemos olvidar la labor desinteresada de los hermanos de la cofradía de Nuestra Señora del Rosario y la de San Antón, que desapareció hace tiempo.

La Hermandad de Ánimas, en 1960

Por su interés, reproduzco unos renglones del artículo ‘Los cuadrilleros de la Navidad’, que me publicaron en Ideal (17-12-01): “Andrés Martínez, el molinero, es la viva memoria de lo que ocurría en Castilléjar en los años treinta: ‘Por abrazar a la novia, vale tanto’, señalaba el encargado del Baile de ánimas. ‘Y tú tenías que pujar: ¡A ver, tráeme a fulana que quiero bailarla!’. Pero Andrés asegura que ‘hubo muchos palos por esto y que, entonces, con una peseta te corrías una juerga”. El ‘Baile de Pujas’, o ‘Baile de Ánimas’, se hacía en la calle y tanto las ‘bailaoras’ como los asistentes hacían apuestas: “Yo quiero que fulano baile con fulana, o que aquella baile con el faldón sacado…”. Pero era mentar la bicha y allí tenían sus briegas, de manera que más de uno cobraba por adelantado.

Como digo, malos tiempos corren para la Hermandad de Ánimas, pues los jóvenes no se animan a coger el relevo. Tanto el Ayuntamiento como los ‘castillejanos’ (lo escribo así por consejo de una amiga, porque lo de castillejarano suena muy largo) tenemos que hacer un esfuerzo para que nuestra tradición de siglos (aguilandos, coplas y fandangos) no se pierda. No podemos permitirnos el lujo de perder lo mejor que tenemos, lo que con tanto trabajo hemos sabido conservar durante siglos. Baste recordar que en los años sesenta había tres cuadrillas, dos en el pueblo y otra en los Olivos, y que solían reunirse en la cueva de las Ánimas. Ya sabéis, “a las ánimas benditas, / dadle dinero, devotos, / que puede ser que otro año / las pidan para vosotros”. Cuando llegue diciembre, os esperamos en Vélez Rubio para oír las coplas de las cuadrillas y, de paso, comernos unas migas con picatostes.


Posdata: este artículo fue publicado en la revista de las fiestas de agosto de Castilléjar, de 2010. En diciembre tuvo lugar el  I Encuentro de Cuadrillas de Ánimas, con varios pueblos de la comarca y de las provincias colindantes. En diciembre de 2012, Castilléjar ha vuelto a organizar el II Encuentro de Cuadrillas de Ánimas del Altiplano, como puede verse en la crónica de Ideal de Granada.

La magia que tienen estas canciones de Navidad -prácticamente desaparecidas-, es que nos trasladan al mundo de nuestros padres y a nuestra propia infancia. Por eso, le gustan tanto a la gente. Nos devuelven a un tiempo pasado, cuando en los pueblos se cantaba el aguilando de puerta en puerta y en las iglesias, y cuando los vecinos eran más sencillos y generosos. Hemos olvidado la solidaridad y nos hemos refugiado en el egoísmo.


Señalar que el escritor Gonzalo Pulido falleció en 2016. Este artículo ha tenido 731 lecturas


Cuadrilla de Ánimas, de Castilléjar, diciembre 2010
http://youtu.be/gSjR2FbYHYA

Cuadrilla de Castilléjar, tocando un aguilando. Diciembre de 2012
http://youtu.be/FRLtoLhfEgA

Cuadrilla de Huéscar, 2012
http://youtu.be/FZksvww9_Q4

Cuadrilla de Vélez-Rubio, 2010
http://youtu.be/fyLlRss-0uM

Cuadrilla de Chirivel, 2012
http://youtu.be/kxZUly7eTiw

Cuadrilla de Baza, 2012


2 comentarios:

  1. Tengo que decir que, sacar el Encuentro de Cuadrillas de la Navidad y ponerlo el 18 de febrero, no tiene lógica y es devaluar el acto, por no decir que es una forma de acabar con los aguilandos y las cuadrlllas. El Encuentro se debe celebrar en Navidad, fuera de esta época no tiene sentido. Lo mismo que la Semana Santa no podemos trasladarla a diciembre, diciendo que no hay costaleros. Cada cual debe de apechugar con su responsabilidad. Por este motivo yo me quejaba en mi artículo

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