martes, 30 de diciembre de 2014

OCURRENCIAS DE NAVIDAD











Me ocurrió estos días y así lo cuento. Vengo echando gasoil a mi vehículo en una gasolinera de un pueblo de la Vega, por el buen precio que tiene, pues se acerca a las de bajo coste. En una de las veces, me regalaron ocho papeletas numeradas, con esta leyenda: La empresa tal, con un sello que no es el de la estación de servicio y que sólo se ve poco más de la mitad (sic), “te regala 1º Premio: un crucero por el Mediterráneo para dos personas (pensión completa, 8 días / 7 noches). 2º y 3º Premio: un viaje de 4 días / 3 noches a una ciudad europea, para dos personas, incluyendo avión de ida / regreso + estancia en hotel en régimen de alojamiento y desayuno, en habitación doble estándar. Dos cuartos premios: una estancia de fin de semana (3 días / dos noches), para dos personas, en un parador de la Red Nacional de Paradores de España (media pensión)”. Al final de la papeleta, en una banda roja, destacan estos dos renglones: “A los poseedores de la papeleta cuyo número coincida con los de la Lotería Nacional-Sorteo de Navidad del día 22 de diciembre de 2014. Talón roto o enmendado es nulo, caduca a los 30 días”.

Resulta que el número 79637 sale premiado en el citado sorteo, con 220 euros el décimo, y coinciden todas las cifras con el número de una papeleta. Se lo enseño a la cajera de la estación de servicio y me dice que no sólo tiene que coincidir la última cifra, sino todo el número. Después busca por Internet y me informa que el citado número no ha sido premiado, con todo el cinismo. Ante mi protesta, me aclara que mi número no está entre los cuatro primeros premios de la Lotería, que esto no es una participación y que la papeleta me la han regalado. Entonces, yo le leo los dos renglones finales: “A los poseedores de la papeleta cuyo número coincida con los de la Lotería Nacional-Sorteo de Navidad del día 22 de diciembre de 2014”. En fin, el caso es que nos liamos a discutir y le pedí el Libro de Reclamaciones, pasando un mal rato.

Sin duda están mal redactadas las papeletas y confunden al usuario, pues qué trabajo cuesta poner: “A los poseedores de la papeleta cuyo número coincida con los cuatro primeros premios de la Lotería…”. Y aquí no hay equívocos. El sello de la empresa que hace “los regalos” (el gancho) no es el de la estación de servicio, sino que es una empresa de Los Ogíjares. Pero habría que preguntarse: ¿Qué empresa se va a poner a regalar un crucero por el Mediterráneo para dos personas, con pensión completa y durante 8 días y 7 noches, al que le toque el primer premio de la Lotería? ¿O un viaje de cuatro días a una ciudad europea, para dos personas? Esto no lo hace nadie. Pero, primero confunden al prójimo para atraer al cliente y quitárselo así a la competencia. Ni más ni menos. Y el sello, que solo se ve la mitad, pues vaya usted a reclamar al maestro armero. Es el “timo de la papeleta premiada”, pues prometen lo que no van a cumplir, pero todo lo tienen calculado. Añadir que algunos clientes se pusieron de parte de la cajera. El Servicio de Consumo debería de prohibir estas prácticas engañosas.


También me ocurrió estos días lo siguiente. He ido varias veces a un peluquero a cortarme el pelo, y siempre andaba por la peluquería un pobre hombre de unos cincuenta y tantos años que ya ni razona. Ha sido un empresario, con bastantes trabajadores contratados, al que le iban bien las cosas. Algún problema gordo surgió   –lo ignoro– y el caso es que ya no tiene conciencia de la realidad, pues se irrita por cualquier cosa que le dicen y deambula de un sitio para otro. Sin embargo, va bien vestido pero no toma medicación alguna y me dio pena verlo. El barbero lo deja que pase un rato en su peluquería, pero para tomarle el pelo y reírse, mientras que el pobre enfermo coge unos cabreos de miedo. La primera vez que vi cómo se reían de él, se lo comenté a un psiquiatra conocido y me recomendó que hablara con su familia, para que lo llevaran a su médico de cabecera, y este ya le pondría su medicación. 









Le comenté esto al barbero, pero me dijo que su familia está harta del enfermo y no quiere saber nada de él. Después le dije que lo alteraba mucho con las bromas y que puede ser agresivo en un momento dado. “Es más, este hombre cualquier día terminará por hacer una locura, tirándose por una ventana porque no está en su sano juicio”, le advertí. El peluquero pareció comprenderlo y me informó que ha tenido varios juicios, pues amenaza a las personas… Al cabo de un tiempo fui a pelarme y, al poco, se presentó este enfermó crónico, tenía la cara descompuesta –propio del que no descansa ni lleva una vida normal– y el otro no desaprovechó la ocasión: “Juan, que la bicicleta no te la van a comprar, así que tú verás”. Acto seguido, Juan salió a la calle y sacó su móvil, y el otro extrañado le preguntó: “Pero, ¿a quién estás llamando?”. “A la Policía”. “Pero, ¿cómo vas a llamar a la Policía por una bicicleta…?”. Y así en este plan. El espectáculo era bochornoso, la cuestión era reírse de un pobre hombre que está completamente enajenado, que se molesta por lo más mínimo que le digan y que no tiene a nadie que se preocupe por su salud mental. Me resulta muy desagradable e indigno ver cómo se divierten de forma cruel de un ser indefenso, que reacciona como un niño de siete años. Pero el barbero se ve que se divierte con un enfermo mental, en vez de ayudarlo.

La familia no quiere saber nada de Juan, al barbero le encanta tomarle el pelo (se ve que le saca satisfacción, pero si esto se lo hicieran a su hijo seguro que no le gustaría), y del médico de cabecera ya me dirán su preocupación. Pero, bueno, ¿es que ya no hay sentimientos? Yo siento no poder hacer nada por este enfermo, pero ¿es que la familia (sus hermanos o padres) no se da cuenta de su estado deplorable, para decírselo a su médico de cabecera o para llevarlo a un psiquiatra y que lo traten en un centro? No me extrañaría que cualquier día ocurra una tragedia, porque se excita mucho y da unas voces tremendas. Las bromas le causan una tremenda agitación.

Conclusión: si las papeletas especificaran “los cuatro primeros premios de la Lotería”, y si este enfermo (posiblemente de esquizofrenia) tomara su tratamiento y recibiera un trato digno, es posible que fuéramos un poco más felices estos días. Pero, así andamos en este mundo cruel, unos engañando al usuario con las papeletas regaladas y otros riéndose y abandonando a un enfermo mental a su suerte. Por eso lo he llamado ocurrencias de Navidad.












He añadido unas imágenes del centro de  Granada, en la mañana del 30 de diciembre. Había mucha gente en las calles. Dos fuentes del puesto de figurillas de belenes se congelaron durante la noche. A las 8 de la mañana hacía -4º en la Vega, -6 en la Puleva, y -2 entrando a Granada. Feliz Navidad







sábado, 20 de diciembre de 2014

LA VERDAD SOBRE DON ELOY



En junio pasado me enviaron del Archivo General de la Administración, en Madrid, el expediente número 48.162 (118 folios), con el sello de “Archivo, Mº de Educación Nacional” y la palabra “Masonería” escrita a mano y con mayúsculas, de Eloy Ferrer Espinosa, maestro de Cañada de Lodbar (Chirivel, 1897-Castilléjar, 1962), que fue represaliado por el franquismo… En otro documento (03/05/39), Eloy escribe a pluma la relación de hechos que hizo en favor de personas perseguidas por su ideología nacional-sindicalista: “El vecino de Castilléjar, Juan Antonio Martínez Martínez, tuvo que salir huyendo con todos sus familiares porque querían matarlo, y con su hijo José vino a mi casa pidiendo que les amparase, han estado viviendo en mi misma casa los dos y otra hija llamada Felicidad (...).

Don Eloy viajo y visitó a gente importante, para que declarara a su favor, pero a pesar de que lo ayudaron muchas personas buenas y de que las acusaciones de los testigos eran débiles –los informes de la Guardia Civil tenían mucho peso–, fue condenado a prisión y al final murió con la pena de no ser rehabilitado para ejercer como maestro nacional. Su delito fue haber sido masón, socialista y alcalde durante la II República. Con todo, hay que decir que la condena podía haber sido mayor. Al exalcalde republicano de Orce, Simón Castellar, lo condenaron a cadena perpetua en el Penal de Burgos aunque años más tarde salió en libertad. Por pertenecer a la UGT en Castilléjar y auxiliar a la rebelión, a muchos vecinos les echaron doce años de prisión y, por insultar a la guardia y auxiliar a la rebelión, fusilaron a otros en Granada.


Del artículo La verdad sobre don Eloy




Presentación del libro 'Artículos del Altiplano y de Granada', en el Centro Artístico y Literario y Científico, de Granada, el 18 de diciembre. El día 20 lo presento en Castilléjar







lunes, 15 de diciembre de 2014

BIBLIOTECAS O COHETES








En 1988 sólo había trece o catorce bibliotecas en toda la provincia de Granada, de manera que el panorama cultural no podía ser más desolador... En la Alpujarra sólo se ven bibliotecas en los pueblos más importantes, como Órgiva, Lanjarón, Ugíjar, Cádiar, Pitres... Pero, en las demás localidades, no saben lo que es una sala de lecturas ni tienen donde leer. Dentro de la comarca de Guadix, en Alquife todo es antiguo: el edificio, los muebles y los libros. En Cogollos, la casa de la cultura está en un piso pequeño y cuenta con pocos libros. Tampoco tiene un bibliotecario, sino que se turnan varias personas. En La Peza quieren abrirla y tanto Benalúa como Dólar disponen de buenas bibliotecas…

Sin embargo, a la hora de tirar cohetes, ¡ay, amigo mío!: Cúllar se fundió 33.000 euros por las Fiestas de San Agustín, y Castilléjar quemó 42.000 euros en la Feria de Santo Domingo. En cambio, los municipios de Baza y Motril suben el listón de los petardos hasta 240.000 euros cada uno en sus respectivas ferias. “Si en Huéneja celebran a la patrona lanzando tres mil cohetes, nosotros tenemos que lanzar unos cuantos más”, le confesaba el alcalde de Dólar a María Ruiz, la corresponsal de IDEAL.

Publicado en Ideal, el 24 de octubre de 2003

El libro se venderá en las librerías a 10 euros.
Al tener que enviarlo como paquete certificado cuesta 7 euros en Correos, pues pesa más de 500 gramos. Entonces el  libro sale en 8 euros, haciendo un descuento del 20% por el envío: 15 euros en total como paquete certificado.

Dejo mi número de cuenta para que hagáis el ingreso.
Caja Rural de Granada. Cuenta IBAN ES85  3023  0119  53 5360119712. En el concepto ponéis libro y vuestro nombre y apellidos.


La dirección (con el nombre y domicilio) me la enviáis a mi Facebook (en un mensaje) o al correo electrónico legar.casanova@yahoo.es

viernes, 12 de diciembre de 2014

PASEOS POR ORCE















Fue entonces cuando mi tía me contó una antigua historia que yo ignoraba: “La abuela Adoración murió a consecuencia del parto de tu madre y, entonces, doña Mercedes Ortiz, que fue una bienhechora para el pueblo, puso a nuestro nombre ese trozo de tierra para que, según ella, ‘no les falten alimentos a las niñas’”. 

A continuación me contó lo que le pasó a su pariente, Simón Castellar, el alcalde republicano de Orce: “Durante la guerra se lo llevaron preso y estuvo varios años en el Penal de Burgos; cuando le dieron la libertad, tus padres que vivían en Galera fueron a recibirlo, pues entonces no había coche de línea a Orce. Decía tu madre que daba pena verlo, y él también sintió mucha vergüenza que lo vieran en ese estado: ‘Llevaba los pantalones atados con una guita, una camisilla medio rota y unas alpargatas viejas’. Lo acompañaron montado en un burro, que entonces tenía tu padre, y de esta guisa el pobre Simón hizo su entrada en Orce, aunque él tenía miedo de ir al pueblo. Vivía en Los Caños y, como la guerra lo había dejado arruinado, poco después se marchó con su familia a Barcelona”. 

Paseos por Orce, publicado en Ideal el 10 de noviembre de 2001 


En Granada será presentado en el Círculo Artístico y Literario, 
el dia 18, a las 20 horas

martes, 9 de diciembre de 2014

Libro 'Artículos del Altiplano y de Granada'












Pero el ‘Jueves’ es una fiesta y Huéscar se engalana de tenderetes de ropa, de puestos de  fruta y furgonetas convertidas en improvisadas tiendas. Es un ir y venir de forasteros y oscenses, y un gitano bigotudo, con chaqueta y sombrero gris, se pasea con su bastón de mando. ¡Todo un espectáculo! Uno rememora la infancia cuando, Pedro ‘el de las Ollas’ iba por los mercados de los pueblos, con su camión de cacharros de cocina, que exponía en el suelo. Localizo a su hijo, Pedro Berbel, y me dice: “Al principio, iba con unas bestias de arriero trayendo cargas de alfarería de Albox”. Y recuerda, emocionado: “¡Mi padre tenía el corazón como un camión! Otras veces le venían, algo desconfiados: ‘Oye, Pedro, ¿se le saldrá el agua al botijo? ‘Mira, que me hace falta un botijo o una olla’, cuando valían a 1,50 pesetas. Y luego iba por los mercados de la comarca vendiendo cántaros, lebrillos, orzas...”. 

 Del artículo 'Huéscar, plaza Mayor', Ideal  28/9/02



La presentación del libro será en Granada, el 18 de diciembre, y 

en Castilléjar, el 20 de diciembre

jueves, 4 de diciembre de 2014

'ARTÍCULOS DEL ALTIPLANO Y DE GRANADA'










El tren de Guadix a Baza

Nicolás Cárdenas se jubiló de especialista de estación en Guadix, hace 18 años, pero se acuerda muy bien de aquel fatídico día: “Precisamente, el 31 de diciembre de 1984, fuimos a cerrar la estación de Baza con la locomotora de vapor y, de paso, nos trajimos el reloj, los faroles, etc. Pero allí nos encontramos con los manifestantes y con una impresionante hoguera en la vía general. El caso es que tuvo que intervenir la Guardia Civil. En Baúl pusieron traviesas ardiendo en la vía y tuvimos que parar. Y en Hernán Valle, medio centenar de personas ocuparon los raíles. Pero en Guadix acabó la historia y la línea se cerró”. En esta estación se anunciaba, con un repique y tres toques de campana, cuando el tren venía por Gor. Con un toque cuando venía por La Calahorra, y dos si el tren ya asomaba por Benalúa.



En Granada,


será presentado en el Centro Artístico, Literario y Científico el 18 de diciembre, a las 20 horas, por

CELIA CORREA GÓNGORA, presidenta del Centro Artístico, Literario y Científico de Granada


 ANTONIO GONZÁLEZ GONZÁLEZ, presidente de la Asociación de Escritores del
 Altiplano de Granada y Pozo Alcón (AEAGRA) y


FRANCISCO ARREDONDO ARREDONDO, profesor e historiador de Zújar



La portada, contraportada y maquetación la ha llevado a cabo  el escritor Antonio Medina Guevara. El cartel ha sido diseñado por Luis Dengra Felgueres, del Centro Guadalinfo de Castilléjar.

Es una edición de autor y se lo dedico a la generación de mis padres


domingo, 2 de noviembre de 2014

ÁNIMAS DEL TIEMPO IDO


Antiguo cementerio de Castilléjar. Mayo de 2013







Querido amigo Juanito: Al recibo de la presente espero que te encuentres bien, por aquí, Dios mediante, las cosas andan regular. A los pocos días de tu marcha, se murió mi hermana Angustias, la pobrecita se nos fue, imagínate qué disgusto, pues era lo que yo más quería en este mundo y me pasaba las tardes enteras con ella. El 28 de septiembre, mi madre al despertarme me dio la ropa de los domingos y, cuando me estaba poniendo los pantalones cortos, pensé, pero si hoy no es domingo, fui al dormitorio de mis padres y me extrañó mucho que Angustias no estuviera como siempre en su cuna, bajé corriendo las escaleras y allí estaba en el salón, con la cara tan pálida, que parecía dormida en su pequeño ataúd blanco. ¡No te puedes imaginar cuánto lloré y la tristeza tan grande que yo tenía! Aquella misma tarde, los niños acudieron al entierro y llevaron a hombros el pequeño ataúd hasta el cementerio, pero todavía recuerdo el ruido de la tierra al caer en la caja y, cuando mi padre le puso una cruz de madera y un ramo de flores encima del caballón de tierra, le dije adiós, Angustias. Tenía sólo quince días y mi madre desde entonces no hace más que decir, qué malo hemos podido hacer, Señor,  para que Dios nos castigue de esta manera. La noche anterior yo había notado que mi madre estaba muy preocupada, porque la niña tenía hipo y se atragantaba. Entonces llamó a la comadrona, pero no pudo hacer nada para salvar a mi hermana.


Me acuerdo mucho de ti, Juanito, y estoy deseando que llegue pronto el verano para estar juntos otra vez, nos subiremos en el cerezo de Pepillo Zambudio y te llevaré a un sitio que nosotros le decimos la “ciudad de las zorras”, ya  verás. El Día de los Difuntos acompañé a mi madre al cementerio a visitar el nicho de mi padre, le limpiamos la lápida y luego le rezamos unas oraciones, mi madre dice que es como un vacío que ya no se puede llenar, pero que las almas de los muertos regresan durante este día. Luego me entretuve viendo las fotos de las personas que yo recordaba, muchas de esas fotos las hizo mi padre, ¿sabes?, pero tengo para mí que ellos no han muerto, y sé que David, el barbero, se llevó las tijeras y su maquinilla de pelar, porque él sigue pelando a la gente allí arriba, eso al menos es lo que dice la ‘Lucre’. Cuando mi padre me mandaba a pelarme, me daba seis reales y siempre me decía la misma cantinela, dile a David que te trasmonte el pelo. Se me olvidaba decirte que el cementerio de mi pueblo es muy bonito y es tan recogido y sencillo, que, desde la puerta, lo estás viendo todo, tiene las calles alineadas y, en la mayoría de sus tumbas, que son de mármol blanco, se ve la foto del muerto, porque las que no tienen foto, Juanito, es lo mismo que si estuvieran vacías.



Estado actual del cementerio





Siempre que voy, aprovecho y le rezo un padrenuestro a don Eloy, la gente dice que en la guerra había estado con los ‘rojos’, pero como él no había matado a nadie, le dejaron que diera clases particulares a los niños, con don Eloy, lo que pasa, es que era muy exigente, porque nos echaba muchos deberes y a mí me costaba bastante trabajo aprenderme la lección de la ‘Enciclopedia Álvarez’, un día que no me sabía la lección, me dio un capón de ésos suyos, que todavía me está picando la cabeza. Al lado de don Eloy, descansa en paz don Eliseo, un médico muy bueno que vivía en Valencia, cuando él venía al pueblo y yo le llevaba alguna carta, siempre, siempre, me daba una peseta, fíjate tú que entonces mi padre me daba dos reales a la semana, con los que me compraba mi buen puñado de garbanzos ‘torraos’, un domingo, a la entrada de la iglesia, le cedí el paso a don Eliseo, pase usted, don Eliseo, y, ¿sabes lo que me dijo?, eres el niño más bueno del pueblo, eso me dijo. ¿Te acuerdas cuando Ramirín te preguntó, oye, Juanito, tu padre es cariñoso, y, como tú le respondiste que no, el pobre se puso a llorar como una magdalena? ¿Y cuando mi madre me mandaba a la tienda de Antonio Heredia a comprar un quilo de azúcar en terrones y nos los comíamos por el camino?

Jesús Martínez también era amigo mío y está enterrado junto a la tapia del fondo, en el invierno se ponía un enorme chaquetón gris y un sombrero de ala ancha, y siempre llevaba los bolsillos repletos de golosinas para los niños y de puros para los viejos, ¿te quieres creer, Andrés, que cada día me gasto cuatro duros en chucherías?, me dijo un día, y en Navidad, cuando yo llamaba a la puerta de su casa, Jesús, que tiene usted carta, me sacaba una fuente de mantecados. El año pasado se murió su mujer, doña Carmen, cuando vengas, ya te enseñaré una foto muy bonita de doña Carmen con las niñas de su escuela, vestidas con su uniforme y con un lazo que se anudaban al cuello. Un poco más abajo, está el nicho del tío Juan ‘Lerenle’, el que te dije que en las navidades tocaba los platillos en la Hermandad de las Ánimas, y luego iban cantando por las casas, el “aguilando’ te pido…”.




En estos días de frío, en mi casa nos acurrucamos alrededor de la lumbre, y no sabes lo que yo me acuerdo de mi padre cuando se ponía a contarme historias del tiempo de la guerra: “Un día los ‘rojos’ se pasaron por el cortijo de San José y le cargaron un saco de trigo a las espaldas de tu bisabuelo Juan, y luego lo obligaron a subirlo hasta la cámara, esto se lo hicieron varias veces para divertirse. Otro día, resulta que pasó por el cortijo un mendigo pidiendo limosna y el bisabuelo le dio los pantalones que llevaba puestos, entonces la madre Mercedes se enfurruñó, pero él le dijo, ‘calla, que yo tengo otros pantalones que ponerme’, así de brusco y de aparente era el bisabuelo”, decía mi padre. Mi tía Matilde, que tiene 95 años, dice que lo enterraron en el 1937 junto al pino que hay en el cementerio, pero que luego echaron allí a más gente, el caso es que ya nadie se acuerda de mi bisabuelo ni sabe dónde estará enterrado, esto es una desgracia. Y nada más, Juanito, te dejo porque mi madre tiene que ir al horno de Vicente a amasar el pan para toda la semana, y voy a ver si me hace un hornazo, escríbeme pronto...


Pared lateral del cementerio de Gabia Chica. 2/11/14




Posdata: este artículo fue publicado en Ideal el 1 de noviembre de 2001. La fotos son del antiguo cementerio de Castilléjar. Un inexplicable Decreto del alcalde –hace unos doce años– ordenó la clausura del cementerio y que los restos de los cadáveres fueran trasladados al nuevo cementerio, donde los familiares tuvieron que pagar el nuevo nicho. El motivo de todo esto, pues que iban a construir una residencia de ancianos. Las calaveras rodaban por los suelos y algunos ataúdes fueron profanados, en fin, allí se produjo un paisaje dantesco. Mi hermana Angustias precisamente fue enterrada en el antiguo cementerio, a comienzos de los años sesenta, por eso he querido tener un recuerdo para ella. Mis bisabuelos están enterrados en Galera y Orce, mis abuelos en el cementerio nuevo de Castilléjar y en Orce, y mis padres en el cementerio de San José, de Granada. Descansen en paz. Menciono a personas del tiempo de mi infancia, pero que no están enterradas en el viejo cementerio de Castilléjar, sino en el de Granada o en otros sitios.

Comentarios en Facebook: 


  • Marinives Chacón: Que triste estar enterrado en ese cementerio. Mejor sería en uno de México que habrá un ambientado con los mariachis ...........
  • Angeles Valera Narvaez Que bonito leandro lo del canbio de cementerios tanbien nos paso a nosotros cuando canbiaron el de galera viejo por el nuevo un dia se encontraron cabezas por detras de las casas fue dantesco ir a plantar y encontrarte huesos fue un caos
  • Marijose Muñoz Rubio ... Y Juanito te respondía con la rapidez del viento, y al tener su carta entre tus manos, te subía un cosquilleo emocionante y sentías que la palabra escrita con aquel cariño, era el mejor regalo para un amante de las letras. Gracias Leandro y AMEN.
  • Antonio Medina Guevara La pena a veces se mezcla con los recuerdos; otras con el cariño y la indignación por las injusticias del mundo, pero es en los cementerios donde todos acabamos y donde unos quedan olvidados y otros nunca mueren..
  • Leandro Garcia Casanova Es un cementerio triste, Marinieves Chacón Alcaina, y es lamentable lo que ocurrió allí
  • Leandro Garcia Casanova Angeles Valera Narvaez, yo sólo conozco el cementerio viejo, lo menciono en el artículo, pues al lado del pino está enterrado mi bisuabuelo, en una fosa común. ¿Dónde está el nuevo?
  • Leandro Garcia Casanova El artículo, con recuerdos de la infancia y de mi hermana, me sirvió de desahogo. No pensaba publicarlo de nuevo, ayer me rondaba por la cabeza, pero hoy quizás mi hermana ha podido más que yo. Por eso ya te digo que no debemos de sustituir el Día de los Difuntos por disfraces de los americanos
  • Mari Zambudio Ruiz Me ha gustado mucho,me acuerdo de mi padre cuando en este día cantaba los responsos con el Padre Eusebio en ese cementerio. Un recuerdo para estas personas de mi infancia que tan bien describes y ya no están.
  • Marinieves Chacón Alcaina Leandro Garcia Casanova: me ha gustado mucho tu escrito del Ideal. Expones muy bien y bonito , el recuerdo de tu infancia . Yo tendría tema para escribir un libro; pero no lo haré. He vivido en muchos ambientes y en diferentes años. La vida pasó en un sueño, y LOS SUEÑOS SUEÑOS SON. Un saludo .
  • Juan Lopez Son los grandes olvidados este cementerio es triste y deprimente y por su construcion distribucion terrorifico aun exsiste un pequeño apartado dentro del cementerio para los suicidas y creo que asta para lon niños que fallecian sin recibir el bautismo esta gente no iban al cielo, este corral por que es lo que hera y sige siendo un lugar de paredes altas sombrio y lugubre
  • Leandro Garcia Casanova Estos días son especiales, Antonio Medina Guevara, es lo mínimo que podemos hacer por los seres queridos, de nuestros padres y demás familia, acordarnos siquiera de ellos. Pero es que el cementerio es también nuestra estación de destino, aunque no pensemos en ello. Cuando contemplo estas imágenes desoladoras, parece que estoy viendo el día del Juicio Final
  • Antonio Medina Guevara Pues sí, Leandro, pero quedan los recuerdos que nunca se borran.
  • Leandro Garcia Casanova Los responsos de tu padre, Eduardo, han quedado grabados en la memoria del pueblo. Esos cánticos ya existen en los pueblos. Mari Zambudio Ruiz, ¿tú padre vive todavía?
  • Mari Zambudio Ruiz Hace ocho años que no está. Un recuerdo para el.
  • Leandro Garcia Casanova Juan Lopez, supongo que te refieres al antiguo cementerio. Yo he visto calaveras, entrando a mano izquierda. En el cementerio de Granada había un patio -hará unos 15 o 20 años- con unos hierros clavados en el suelo y con un número arriba. Debajo descansaban los suicidas, se ve que les metieron la pala y hoy hay unos buenas tumbas para gente acomodada. Ya sabes las divisiones que hacía la Iglesia, los buenos, los malos y los de en medio...
  • Marinieves Chacón Alcaina A mi que no me acuesten en un cementerio tan aburrido .
  • Leandro Garcia Casanova Si es cualquier recuerdo o algo que conservas de tus padres y te enterneces, Antonio Medina Guevara
  • Leandro Garcia Casanova Había visto una foto de tu padre, ya mayor, en tu página y por eso te he preguntado, Mari Zambudio Ruiz
  • Nieves Ariza Izquierdo Que bonito Leadro García creo que en todos los pueblos es lo mismo o mejor dicho era. Te recorrias el cementerio visitando a todos los fallecidos y de cada uno te acuerdas como sí el tiempo no hubiera pasado,luego al atardecer como bien dices se reunían las familias alrededor de la lumbre con las castañas los boniatos y contando historias de antaño,que tiempos más bonitos. Ahora no hay más que americanadas y mucho botellón
  • Juan Lopez La iglesia efectivamente margino a los muertos a lo hora de enterrarlos
  • Leandro Garcia Casanova Se me pasó responderte, Marinieves Chacón Alcaina, gracias por compartirlo y que te haya gustado. Una de las primeras canciones de Mecano era esa este cementerio es aburrido
  • Leandro Garcia Casanova Les debemos mucho a nuestros queridos difuntos, ellos nos precedieron y nos enseñaron el mundo. HOy te los encuentras en una triste lápida. Si vas al cementerio de San José, te das cuenta de que para morir no hace falta hacer unas oposiciones. Los hay de cualquier edad, que te has tenido que cruzar con ellos en la calle. He añadido una foto de Gabia Chica, Nieves Ariza Izquierdo
  • Leandro Garcia Casanova Condenó demasiado, Juan Lopez. Hoy hay más tolereancia
  • Juan Lopez Si leandro me refiero al cementerio viejo el mismo que hay en la foto lo conozco bien yo me crie cerca de el
  • Mariquilla Galvez Yo de lo que estais hablando no puedo opinar porque no conosco ni el pueblo y nenis el cementerio, pero lo que si digo que las visperas de lo santos eso era lo que haciamos al rededor de la lunbre, con las castañas asadas, los boniatos y mi abuelos contando historias de la guerra o de miedo o cosas de cuando eran jovenes, no esto ahora que mi nadre la pibre ya decia que eso siempre se habia hecho para el carnaval que eso era una verguenza, que lo que teniamos es que estas recordando a los que se fueron y no hacer fiestas pobrecilla, yo tsmbien estoy de acuerdo con eso!!!!
  • Leandro Garcia Casanova Le tengo cierto apego a ese cementerio, iba el Día de los Difuntos, Juan Lopez
  • Leandro Garcia Casanova Estoy de acuerdo contigo, Mariquilla Galvez. Pero el Halloween se está imponiendo por el mundo occidental,
  • Mariquilla Galvez Pero es que se esta metiendo aqui todo lo de america , cuando nodotros tenemos nuestra tradiciones y mas antiguas que las suyas, es como en navidad con papa noel, pero si nosotro de toda la vida han sido los reyes nagos, porque nos meten aqui a ese gordito vestido de rojo, que los niños ya te piden para navidad y para los reyes, si no puedes con los reyes, pues tambien papa noel!!!!!
  • Mariquilla Galvez El articulo muy bueno y muy emotivo, yo me he sentido identificada con la muerte de tu hermana, mepaso una cosa muy parecida, a mi se me murio un hermano con 4 años, el estaba en Ruiz De Alda, se tiro alli un poco de tiempo, un dia escuche decir que mi hermano volvia a casa pero de mis abuelos que entonces vivian en casa de mi tio paco en el piso de arriba, cuando un primo mio me dijo que habia llegado yo von ka cara muy sonrriente subi las escaleras a toda prisay cuando llegue vi a mispadres llorando y a mis abuelos, la sonrrisa se ne helo en la cara y luego vi a mi hermano netido en esa caja, yo miraba para un sitio y otro sin comprender nada, bueno cuando me dijeron que ya no iba aver mas a mu hermano... Bueno para que seguir , lo pase muy mal, bueno leandro el articulo buenisimo y muy emotivo que me gusra mucho como yodo lo que escribes!!!!!
  • Leandro Garcia Casanova Es de pena, y la hartá de palabras inglesas que oímos en la radio y tele todos los días. Estamos perdiendo hasta los apellidos. Los ingleses son el pueblo que mejor conserva sus tradiciones, los españoles son todo lo contrario. No saben conservarlas, a cualquier mierda que venga de fuera... Nunca valoramos lo nuestro
  • Leandro Garcia Casanova Gracias, Mariquilla Galvez. Yo tendría 7 u 8 años, y me pasaba muchos ratos con ella, por la tarde. Ha sido una forma de recordarla en esta fecha, lo mismo que a mis paisanos fallecidos
  • Mariquilla Galvez Esa edad tendra yo 6 o 7 añitos seria lo que tendra yo
  • Dori Carasa Me acuerdo perfectamente cuando murió tu hermana y de ver a tu madre llorando.Daba una pena ver a una criaturica tan chica...
  • Dori Carasa ¿Os acordáis de esa habitación que había en la entrada del cementerio viejo, a la izquierda? A mí me daba terror pasar por allí, pues decían que era donde hacían las autopsias.
  • Leandro Garcia Casanova Se me olvidó decirte; Mariquilla Galvez, que esa imagen y esa película se te quedan grabadas para siempre
  • Leandro Garcia Casanova Dori Carasa, pensaba mirar el Libro de Familia de mis padres para ver cuándo falleció, pero me he acordado que ni squiera la inscribieron en el Registro Civil, al menos no viene en el libro. Por eso no recuerdo el año. Yo recuerdo el cuarto de las autopsias, que está donde dices
  • Ángeles García-Fresneda Martínez Qué imagen melancólica! Lugares como este deberían estar más prestigiados porque son pura poesía...y nosotros también estamos ahí.
  • Leandro Garcia Casanova Ángeles García-Fresneda Martínez, no te puedes imaginar lo que me dolió que arrasaran el cementerio viejo, con la excusa de que iban a construir una residencia de ancianos. Resulta que es más importante una residencia por construir -para recalificar los terrenos- que el cementerio municipal, donde estaban enterradas generaciones de castillejanos. Las imágenes son impresionantes. Requiem aeternam dona eis domine, así termina el Requiem de Mozart. Dales, Señor, el descanso eterno.
  • Leandro: Con el tiempo, mis padres se trasladaron a Granada y la tumba de mi hermana se perdió. Unos años antes de la demolición del cementerio -no hay palabras para calificar esta barbarie-, hablé con el enterrador. Al cabo de unos meses me dijo que no había podido encontrar la tumba, pues no existían documentos sobre la ubicación de los difuntos. En medio del cementerio viejo se quedaron para siempre los restos de mi hermana.
  • Creo que mis padres la inscribieron en el Registro Civil de Castilljéjar, pero no lo hicieron en el Libro de Familia, tanto el nacimiento como la defunción. Con un hermano mío de Galera pasó igual, pero viene inscrito su nacimiento y defunción en el Libro. Nació en 1951 y se llamaba Leandro, vivió dos meses.