domingo, 2 de noviembre de 2014

ÁNIMAS DEL TIEMPO IDO


Antiguo cementerio de Castilléjar. Mayo de 2013







Querido amigo Juanito: Al recibo de la presente espero que te encuentres bien, por aquí, Dios mediante, las cosas andan regular. A los pocos días de tu marcha, se murió mi hermana Angustias, la pobrecita se nos fue, imagínate qué disgusto, pues era lo que yo más quería en este mundo y me pasaba las tardes enteras con ella. El 28 de septiembre, mi madre al despertarme me dio la ropa de los domingos y, cuando me estaba poniendo los pantalones cortos, pensé, pero si hoy no es domingo, fui al dormitorio de mis padres y me extrañó mucho que Angustias no estuviera como siempre en su cuna, bajé corriendo las escaleras y allí estaba en el salón, con la cara tan pálida, que parecía dormida en su pequeño ataúd blanco. ¡No te puedes imaginar cuánto lloré y la tristeza tan grande que yo tenía! Aquella misma tarde, los niños acudieron al entierro y llevaron a hombros el pequeño ataúd hasta el cementerio, pero todavía recuerdo el ruido de la tierra al caer en la caja y, cuando mi padre le puso una cruz de madera y un ramo de flores encima del caballón de tierra, le dije adiós, Angustias. Tenía sólo quince días y mi madre desde entonces no hace más que decir, qué malo hemos podido hacer, Señor,  para que Dios nos castigue de esta manera. La noche anterior yo había notado que mi madre estaba muy preocupada, porque la niña tenía hipo y se atragantaba. Entonces llamó a la comadrona, pero no pudo hacer nada para salvar a mi hermana.


Me acuerdo mucho de ti, Juanito, y estoy deseando que llegue pronto el verano para estar juntos otra vez, nos subiremos en el cerezo de Pepillo Zambudio y te llevaré a un sitio que nosotros le decimos la “ciudad de las zorras”, ya  verás. El Día de los Difuntos acompañé a mi madre al cementerio a visitar el nicho de mi padre, le limpiamos la lápida y luego le rezamos unas oraciones, mi madre dice que es como un vacío que ya no se puede llenar, pero que las almas de los muertos regresan durante este día. Luego me entretuve viendo las fotos de las personas que yo recordaba, muchas de esas fotos las hizo mi padre, ¿sabes?, pero tengo para mí que ellos no han muerto, y sé que David, el barbero, se llevó las tijeras y su maquinilla de pelar, porque él sigue pelando a la gente allí arriba, eso al menos es lo que dice la ‘Lucre’. Cuando mi padre me mandaba a pelarme, me daba seis reales y siempre me decía la misma cantinela, dile a David que te trasmonte el pelo. Se me olvidaba decirte que el cementerio de mi pueblo es muy bonito y es tan recogido y sencillo, que, desde la puerta, lo estás viendo todo, tiene las calles alineadas y, en la mayoría de sus tumbas, que son de mármol blanco, se ve la foto del muerto, porque las que no tienen foto, Juanito, es lo mismo que si estuvieran vacías.



Estado actual del cementerio





Siempre que voy, aprovecho y le rezo un padrenuestro a don Eloy, la gente dice que en la guerra había estado con los ‘rojos’, pero como él no había matado a nadie, le dejaron que diera clases particulares a los niños, con don Eloy, lo que pasa, es que era muy exigente, porque nos echaba muchos deberes y a mí me costaba bastante trabajo aprenderme la lección de la ‘Enciclopedia Álvarez’, un día que no me sabía la lección, me dio un capón de ésos suyos, que todavía me está picando la cabeza. Al lado de don Eloy, descansa en paz don Eliseo, un médico muy bueno que vivía en Valencia, cuando él venía al pueblo y yo le llevaba alguna carta, siempre, siempre, me daba una peseta, fíjate tú que entonces mi padre me daba dos reales a la semana, con los que me compraba mi buen puñado de garbanzos ‘torraos’, un domingo, a la entrada de la iglesia, le cedí el paso a don Eliseo, pase usted, don Eliseo, y, ¿sabes lo que me dijo?, eres el niño más bueno del pueblo, eso me dijo. ¿Te acuerdas cuando Ramirín te preguntó, oye, Juanito, tu padre es cariñoso, y, como tú le respondiste que no, el pobre se puso a llorar como una magdalena? ¿Y cuando mi madre me mandaba a la tienda de Antonio Heredia a comprar un quilo de azúcar en terrones y nos los comíamos por el camino?

Jesús Martínez también era amigo mío y está enterrado junto a la tapia del fondo, en el invierno se ponía un enorme chaquetón gris y un sombrero de ala ancha, y siempre llevaba los bolsillos repletos de golosinas para los niños y de puros para los viejos, ¿te quieres creer, Andrés, que cada día me gasto cuatro duros en chucherías?, me dijo un día, y en Navidad, cuando yo llamaba a la puerta de su casa, Jesús, que tiene usted carta, me sacaba una fuente de mantecados. El año pasado se murió su mujer, doña Carmen, cuando vengas, ya te enseñaré una foto muy bonita de doña Carmen con las niñas de su escuela, vestidas con su uniforme y con un lazo que se anudaban al cuello. Un poco más abajo, está el nicho del tío Juan ‘Lerenle’, el que te dije que en las navidades tocaba los platillos en la Hermandad de las Ánimas, y luego iban cantando por las casas, el “aguilando’ te pido…”.




En estos días de frío, en mi casa nos acurrucamos alrededor de la lumbre, y no sabes lo que yo me acuerdo de mi padre cuando se ponía a contarme historias del tiempo de la guerra: “Un día los ‘rojos’ se pasaron por el cortijo de San José y le cargaron un saco de trigo a las espaldas de tu bisabuelo Juan, y luego lo obligaron a subirlo hasta la cámara, esto se lo hicieron varias veces para divertirse. Otro día, resulta que pasó por el cortijo un mendigo pidiendo limosna y el bisabuelo le dio los pantalones que llevaba puestos, entonces la madre Mercedes se enfurruñó, pero él le dijo, ‘calla, que yo tengo otros pantalones que ponerme’, así de brusco y de aparente era el bisabuelo”, decía mi padre. Mi tía Matilde, que tiene 95 años, dice que lo enterraron en el 1937 junto al pino que hay en el cementerio, pero que luego echaron allí a más gente, el caso es que ya nadie se acuerda de mi bisabuelo ni sabe dónde estará enterrado, esto es una desgracia. Y nada más, Juanito, te dejo porque mi madre tiene que ir al horno de Vicente a amasar el pan para toda la semana, y voy a ver si me hace un hornazo, escríbeme pronto...


Pared lateral del cementerio de Gabia Chica. 2/11/14




Posdata: este artículo fue publicado en Ideal el 1 de noviembre de 2001. La fotos son del antiguo cementerio de Castilléjar. Un inexplicable Decreto del alcalde –hace unos doce años– ordenó la clausura del cementerio y que los restos de los cadáveres fueran trasladados al nuevo cementerio, donde los familiares tuvieron que pagar el nuevo nicho. El motivo de todo esto, pues que iban a construir una residencia de ancianos. Las calaveras rodaban por los suelos y algunos ataúdes fueron profanados, en fin, allí se produjo un paisaje dantesco. Mi hermana Angustias precisamente fue enterrada en el antiguo cementerio, a comienzos de los años sesenta, por eso he querido tener un recuerdo para ella. Mis bisabuelos están enterrados en Galera y Orce, mis abuelos en el cementerio nuevo de Castilléjar y en Orce, y mis padres en el cementerio de San José, de Granada. Descansen en paz. Menciono a personas del tiempo de mi infancia, pero que no están enterradas en el viejo cementerio de Castilléjar, sino en el de Granada o en otros sitios.

Comentarios en Facebook: 


  • Marinives Chacón: Que triste estar enterrado en ese cementerio. Mejor sería en uno de México que habrá un ambientado con los mariachis ...........
  • Angeles Valera Narvaez Que bonito leandro lo del canbio de cementerios tanbien nos paso a nosotros cuando canbiaron el de galera viejo por el nuevo un dia se encontraron cabezas por detras de las casas fue dantesco ir a plantar y encontrarte huesos fue un caos
  • Marijose Muñoz Rubio ... Y Juanito te respondía con la rapidez del viento, y al tener su carta entre tus manos, te subía un cosquilleo emocionante y sentías que la palabra escrita con aquel cariño, era el mejor regalo para un amante de las letras. Gracias Leandro y AMEN.
  • Antonio Medina Guevara La pena a veces se mezcla con los recuerdos; otras con el cariño y la indignación por las injusticias del mundo, pero es en los cementerios donde todos acabamos y donde unos quedan olvidados y otros nunca mueren..
  • Leandro Garcia Casanova Es un cementerio triste, Marinieves Chacón Alcaina, y es lamentable lo que ocurrió allí
  • Leandro Garcia Casanova Angeles Valera Narvaez, yo sólo conozco el cementerio viejo, lo menciono en el artículo, pues al lado del pino está enterrado mi bisuabuelo, en una fosa común. ¿Dónde está el nuevo?
  • Leandro Garcia Casanova El artículo, con recuerdos de la infancia y de mi hermana, me sirvió de desahogo. No pensaba publicarlo de nuevo, ayer me rondaba por la cabeza, pero hoy quizás mi hermana ha podido más que yo. Por eso ya te digo que no debemos de sustituir el Día de los Difuntos por disfraces de los americanos
  • Mari Zambudio Ruiz Me ha gustado mucho,me acuerdo de mi padre cuando en este día cantaba los responsos con el Padre Eusebio en ese cementerio. Un recuerdo para estas personas de mi infancia que tan bien describes y ya no están.
  • Marinieves Chacón Alcaina Leandro Garcia Casanova: me ha gustado mucho tu escrito del Ideal. Expones muy bien y bonito , el recuerdo de tu infancia . Yo tendría tema para escribir un libro; pero no lo haré. He vivido en muchos ambientes y en diferentes años. La vida pasó en un sueño, y LOS SUEÑOS SUEÑOS SON. Un saludo .
  • Juan Lopez Son los grandes olvidados este cementerio es triste y deprimente y por su construcion distribucion terrorifico aun exsiste un pequeño apartado dentro del cementerio para los suicidas y creo que asta para lon niños que fallecian sin recibir el bautismo esta gente no iban al cielo, este corral por que es lo que hera y sige siendo un lugar de paredes altas sombrio y lugubre
  • Leandro Garcia Casanova Estos días son especiales, Antonio Medina Guevara, es lo mínimo que podemos hacer por los seres queridos, de nuestros padres y demás familia, acordarnos siquiera de ellos. Pero es que el cementerio es también nuestra estación de destino, aunque no pensemos en ello. Cuando contemplo estas imágenes desoladoras, parece que estoy viendo el día del Juicio Final
  • Antonio Medina Guevara Pues sí, Leandro, pero quedan los recuerdos que nunca se borran.
  • Leandro Garcia Casanova Los responsos de tu padre, Eduardo, han quedado grabados en la memoria del pueblo. Esos cánticos ya existen en los pueblos. Mari Zambudio Ruiz, ¿tú padre vive todavía?
  • Mari Zambudio Ruiz Hace ocho años que no está. Un recuerdo para el.
  • Leandro Garcia Casanova Juan Lopez, supongo que te refieres al antiguo cementerio. Yo he visto calaveras, entrando a mano izquierda. En el cementerio de Granada había un patio -hará unos 15 o 20 años- con unos hierros clavados en el suelo y con un número arriba. Debajo descansaban los suicidas, se ve que les metieron la pala y hoy hay unos buenas tumbas para gente acomodada. Ya sabes las divisiones que hacía la Iglesia, los buenos, los malos y los de en medio...
  • Marinieves Chacón Alcaina A mi que no me acuesten en un cementerio tan aburrido .
  • Leandro Garcia Casanova Si es cualquier recuerdo o algo que conservas de tus padres y te enterneces, Antonio Medina Guevara
  • Leandro Garcia Casanova Había visto una foto de tu padre, ya mayor, en tu página y por eso te he preguntado, Mari Zambudio Ruiz
  • Nieves Ariza Izquierdo Que bonito Leadro García creo que en todos los pueblos es lo mismo o mejor dicho era. Te recorrias el cementerio visitando a todos los fallecidos y de cada uno te acuerdas como sí el tiempo no hubiera pasado,luego al atardecer como bien dices se reunían las familias alrededor de la lumbre con las castañas los boniatos y contando historias de antaño,que tiempos más bonitos. Ahora no hay más que americanadas y mucho botellón
  • Juan Lopez La iglesia efectivamente margino a los muertos a lo hora de enterrarlos
  • Leandro Garcia Casanova Se me pasó responderte, Marinieves Chacón Alcaina, gracias por compartirlo y que te haya gustado. Una de las primeras canciones de Mecano era esa este cementerio es aburrido
  • Leandro Garcia Casanova Les debemos mucho a nuestros queridos difuntos, ellos nos precedieron y nos enseñaron el mundo. HOy te los encuentras en una triste lápida. Si vas al cementerio de San José, te das cuenta de que para morir no hace falta hacer unas oposiciones. Los hay de cualquier edad, que te has tenido que cruzar con ellos en la calle. He añadido una foto de Gabia Chica, Nieves Ariza Izquierdo
  • Leandro Garcia Casanova Condenó demasiado, Juan Lopez. Hoy hay más tolereancia
  • Juan Lopez Si leandro me refiero al cementerio viejo el mismo que hay en la foto lo conozco bien yo me crie cerca de el
  • Mariquilla Galvez Yo de lo que estais hablando no puedo opinar porque no conosco ni el pueblo y nenis el cementerio, pero lo que si digo que las visperas de lo santos eso era lo que haciamos al rededor de la lunbre, con las castañas asadas, los boniatos y mi abuelos contando historias de la guerra o de miedo o cosas de cuando eran jovenes, no esto ahora que mi nadre la pibre ya decia que eso siempre se habia hecho para el carnaval que eso era una verguenza, que lo que teniamos es que estas recordando a los que se fueron y no hacer fiestas pobrecilla, yo tsmbien estoy de acuerdo con eso!!!!
  • Leandro Garcia Casanova Le tengo cierto apego a ese cementerio, iba el Día de los Difuntos, Juan Lopez
  • Leandro Garcia Casanova Estoy de acuerdo contigo, Mariquilla Galvez. Pero el Halloween se está imponiendo por el mundo occidental,
  • Mariquilla Galvez Pero es que se esta metiendo aqui todo lo de america , cuando nodotros tenemos nuestra tradiciones y mas antiguas que las suyas, es como en navidad con papa noel, pero si nosotro de toda la vida han sido los reyes nagos, porque nos meten aqui a ese gordito vestido de rojo, que los niños ya te piden para navidad y para los reyes, si no puedes con los reyes, pues tambien papa noel!!!!!
  • Mariquilla Galvez El articulo muy bueno y muy emotivo, yo me he sentido identificada con la muerte de tu hermana, mepaso una cosa muy parecida, a mi se me murio un hermano con 4 años, el estaba en Ruiz De Alda, se tiro alli un poco de tiempo, un dia escuche decir que mi hermano volvia a casa pero de mis abuelos que entonces vivian en casa de mi tio paco en el piso de arriba, cuando un primo mio me dijo que habia llegado yo von ka cara muy sonrriente subi las escaleras a toda prisay cuando llegue vi a mispadres llorando y a mis abuelos, la sonrrisa se ne helo en la cara y luego vi a mi hermano netido en esa caja, yo miraba para un sitio y otro sin comprender nada, bueno cuando me dijeron que ya no iba aver mas a mu hermano... Bueno para que seguir , lo pase muy mal, bueno leandro el articulo buenisimo y muy emotivo que me gusra mucho como yodo lo que escribes!!!!!
  • Leandro Garcia Casanova Es de pena, y la hartá de palabras inglesas que oímos en la radio y tele todos los días. Estamos perdiendo hasta los apellidos. Los ingleses son el pueblo que mejor conserva sus tradiciones, los españoles son todo lo contrario. No saben conservarlas, a cualquier mierda que venga de fuera... Nunca valoramos lo nuestro
  • Leandro Garcia Casanova Gracias, Mariquilla Galvez. Yo tendría 7 u 8 años, y me pasaba muchos ratos con ella, por la tarde. Ha sido una forma de recordarla en esta fecha, lo mismo que a mis paisanos fallecidos
  • Mariquilla Galvez Esa edad tendra yo 6 o 7 añitos seria lo que tendra yo
  • Dori Carasa Me acuerdo perfectamente cuando murió tu hermana y de ver a tu madre llorando.Daba una pena ver a una criaturica tan chica...
  • Dori Carasa ¿Os acordáis de esa habitación que había en la entrada del cementerio viejo, a la izquierda? A mí me daba terror pasar por allí, pues decían que era donde hacían las autopsias.
  • Leandro Garcia Casanova Se me olvidó decirte; Mariquilla Galvez, que esa imagen y esa película se te quedan grabadas para siempre
  • Leandro Garcia Casanova Dori Carasa, pensaba mirar el Libro de Familia de mis padres para ver cuándo falleció, pero me he acordado que ni squiera la inscribieron en el Registro Civil, al menos no viene en el libro. Por eso no recuerdo el año. Yo recuerdo el cuarto de las autopsias, que está donde dices
  • Ángeles García-Fresneda Martínez Qué imagen melancólica! Lugares como este deberían estar más prestigiados porque son pura poesía...y nosotros también estamos ahí.
  • Leandro Garcia Casanova Ángeles García-Fresneda Martínez, no te puedes imaginar lo que me dolió que arrasaran el cementerio viejo, con la excusa de que iban a construir una residencia de ancianos. Resulta que es más importante una residencia por construir -para recalificar los terrenos- que el cementerio municipal, donde estaban enterradas generaciones de castillejanos. Las imágenes son impresionantes. Requiem aeternam dona eis domine, así termina el Requiem de Mozart. Dales, Señor, el descanso eterno.
  • Leandro: Con el tiempo, mis padres se trasladaron a Granada y la tumba de mi hermana se perdió. Unos años antes de la demolición del cementerio -no hay palabras para calificar esta barbarie-, hablé con el enterrador. Al cabo de unos meses me dijo que no había podido encontrar la tumba, pues no existían documentos sobre la ubicación de los difuntos. En medio del cementerio viejo se quedaron para siempre los restos de mi hermana.
  • Creo que mis padres la inscribieron en el Registro Civil de Castilljéjar, pero no lo hicieron en el Libro de Familia, tanto el nacimiento como la defunción. Con un hermano mío de Galera pasó igual, pero viene inscrito su nacimiento y defunción en el Libro. Nació en 1951 y se llamaba Leandro, vivió dos meses.