martes, 30 de diciembre de 2014

OCURRENCIAS DE NAVIDAD











Me ocurrió estos días y así lo cuento. Vengo echando gasoil a mi vehículo en una gasolinera de un pueblo de la Vega, por el buen precio que tiene, pues se acerca a las de bajo coste. En una de las veces, me regalaron ocho papeletas numeradas, con esta leyenda: La empresa tal, con un sello que no es el de la estación de servicio y que sólo se ve poco más de la mitad (sic), “te regala 1º Premio: un crucero por el Mediterráneo para dos personas (pensión completa, 8 días / 7 noches). 2º y 3º Premio: un viaje de 4 días / 3 noches a una ciudad europea, para dos personas, incluyendo avión de ida / regreso + estancia en hotel en régimen de alojamiento y desayuno, en habitación doble estándar. Dos cuartos premios: una estancia de fin de semana (3 días / dos noches), para dos personas, en un parador de la Red Nacional de Paradores de España (media pensión)”. Al final de la papeleta, en una banda roja, destacan estos dos renglones: “A los poseedores de la papeleta cuyo número coincida con los de la Lotería Nacional-Sorteo de Navidad del día 22 de diciembre de 2014. Talón roto o enmendado es nulo, caduca a los 30 días”.

Resulta que el número 79637 sale premiado en el citado sorteo, con 220 euros el décimo, y coinciden todas las cifras con el número de una papeleta. Se lo enseño a la cajera de la estación de servicio y me dice que no sólo tiene que coincidir la última cifra, sino todo el número. Después busca por Internet y me informa que el citado número no ha sido premiado, con todo el cinismo. Ante mi protesta, me aclara que mi número no está entre los cuatro primeros premios de la Lotería, que esto no es una participación y que la papeleta me la han regalado. Entonces, yo le leo los dos renglones finales: “A los poseedores de la papeleta cuyo número coincida con los de la Lotería Nacional-Sorteo de Navidad del día 22 de diciembre de 2014”. En fin, el caso es que nos liamos a discutir y le pedí el Libro de Reclamaciones, pasando un mal rato.

Sin duda están mal redactadas las papeletas y confunden al usuario, pues qué trabajo cuesta poner: “A los poseedores de la papeleta cuyo número coincida con los cuatro primeros premios de la Lotería…”. Y aquí no hay equívocos. El sello de la empresa que hace “los regalos” (el gancho) no es el de la estación de servicio, sino que es una empresa de Los Ogíjares. Pero habría que preguntarse: ¿Qué empresa se va a poner a regalar un crucero por el Mediterráneo para dos personas, con pensión completa y durante 8 días y 7 noches, al que le toque el primer premio de la Lotería? ¿O un viaje de cuatro días a una ciudad europea, para dos personas? Esto no lo hace nadie. Pero, primero confunden al prójimo para atraer al cliente y quitárselo así a la competencia. Ni más ni menos. Y el sello, que solo se ve la mitad, pues vaya usted a reclamar al maestro armero. Es el “timo de la papeleta premiada”, pues prometen lo que no van a cumplir, pero todo lo tienen calculado. Añadir que algunos clientes se pusieron de parte de la cajera. El Servicio de Consumo debería de prohibir estas prácticas engañosas.


También me ocurrió estos días lo siguiente. He ido varias veces a un peluquero a cortarme el pelo, y siempre andaba por la peluquería un pobre hombre de unos cincuenta y tantos años que ya ni razona. Ha sido un empresario, con bastantes trabajadores contratados, al que le iban bien las cosas. Algún problema gordo surgió   –lo ignoro– y el caso es que ya no tiene conciencia de la realidad, pues se irrita por cualquier cosa que le dicen y deambula de un sitio para otro. Sin embargo, va bien vestido pero no toma medicación alguna y me dio pena verlo. El barbero lo deja que pase un rato en su peluquería, pero para tomarle el pelo y reírse, mientras que el pobre enfermo coge unos cabreos de miedo. La primera vez que vi cómo se reían de él, se lo comenté a un psiquiatra conocido y me recomendó que hablara con su familia, para que lo llevaran a su médico de cabecera, y este ya le pondría su medicación. 









Le comenté esto al barbero, pero me dijo que su familia está harta del enfermo y no quiere saber nada de él. Después le dije que lo alteraba mucho con las bromas y que puede ser agresivo en un momento dado. “Es más, este hombre cualquier día terminará por hacer una locura, tirándose por una ventana porque no está en su sano juicio”, le advertí. El peluquero pareció comprenderlo y me informó que ha tenido varios juicios, pues amenaza a las personas… Al cabo de un tiempo fui a pelarme y, al poco, se presentó este enfermó crónico, tenía la cara descompuesta –propio del que no descansa ni lleva una vida normal– y el otro no desaprovechó la ocasión: “Juan, que la bicicleta no te la van a comprar, así que tú verás”. Acto seguido, Juan salió a la calle y sacó su móvil, y el otro extrañado le preguntó: “Pero, ¿a quién estás llamando?”. “A la Policía”. “Pero, ¿cómo vas a llamar a la Policía por una bicicleta…?”. Y así en este plan. El espectáculo era bochornoso, la cuestión era reírse de un pobre hombre que está completamente enajenado, que se molesta por lo más mínimo que le digan y que no tiene a nadie que se preocupe por su salud mental. Me resulta muy desagradable e indigno ver cómo se divierten de forma cruel de un ser indefenso, que reacciona como un niño de siete años. Pero el barbero se ve que se divierte con un enfermo mental, en vez de ayudarlo.

La familia no quiere saber nada de Juan, al barbero le encanta tomarle el pelo (se ve que le saca satisfacción, pero si esto se lo hicieran a su hijo seguro que no le gustaría), y del médico de cabecera ya me dirán su preocupación. Pero, bueno, ¿es que ya no hay sentimientos? Yo siento no poder hacer nada por este enfermo, pero ¿es que la familia (sus hermanos o padres) no se da cuenta de su estado deplorable, para decírselo a su médico de cabecera o para llevarlo a un psiquiatra y que lo traten en un centro? No me extrañaría que cualquier día ocurra una tragedia, porque se excita mucho y da unas voces tremendas. Las bromas le causan una tremenda agitación.

Conclusión: si las papeletas especificaran “los cuatro primeros premios de la Lotería”, y si este enfermo (posiblemente de esquizofrenia) tomara su tratamiento y recibiera un trato digno, es posible que fuéramos un poco más felices estos días. Pero, así andamos en este mundo cruel, unos engañando al usuario con las papeletas regaladas y otros riéndose y abandonando a un enfermo mental a su suerte. Por eso lo he llamado ocurrencias de Navidad.












He añadido unas imágenes del centro de  Granada, en la mañana del 30 de diciembre. Había mucha gente en las calles. Dos fuentes del puesto de figurillas de belenes se congelaron durante la noche. A las 8 de la mañana hacía -4º en la Vega, -6 en la Puleva, y -2 entrando a Granada. Feliz Navidad







sábado, 20 de diciembre de 2014

LA VERDAD SOBRE DON ELOY



En junio pasado me enviaron del Archivo General de la Administración, en Madrid, el expediente número 48.162 (118 folios), con el sello de “Archivo, Mº de Educación Nacional” y la palabra “Masonería” escrita a mano y con mayúsculas, de Eloy Ferrer Espinosa, maestro de Cañada de Lodbar (Chirivel, 1897-Castilléjar, 1962), que fue represaliado por el franquismo… En otro documento (03/05/39), Eloy escribe a pluma la relación de hechos que hizo en favor de personas perseguidas por su ideología nacional-sindicalista: “El vecino de Castilléjar, Juan Antonio Martínez Martínez, tuvo que salir huyendo con todos sus familiares porque querían matarlo, y con su hijo José vino a mi casa pidiendo que les amparase, han estado viviendo en mi misma casa los dos y otra hija llamada Felicidad (...).

Don Eloy viajo y visitó a gente importante, para que declarara a su favor, pero a pesar de que lo ayudaron muchas personas buenas y de que las acusaciones de los testigos eran débiles –los informes de la Guardia Civil tenían mucho peso–, fue condenado a prisión y al final murió con la pena de no ser rehabilitado para ejercer como maestro nacional. Su delito fue haber sido masón, socialista y alcalde durante la II República. Con todo, hay que decir que la condena podía haber sido mayor. Al exalcalde republicano de Orce, Simón Castellar, lo condenaron a cadena perpetua en el Penal de Burgos aunque años más tarde salió en libertad. Por pertenecer a la UGT en Castilléjar y auxiliar a la rebelión, a muchos vecinos les echaron doce años de prisión y, por insultar a la guardia y auxiliar a la rebelión, fusilaron a otros en Granada.


Del artículo La verdad sobre don Eloy




Presentación del libro 'Artículos del Altiplano y de Granada', en el Centro Artístico y Literario y Científico, de Granada, el 18 de diciembre. El día 20 lo presento en Castilléjar







lunes, 15 de diciembre de 2014

BIBLIOTECAS O COHETES








En 1988 sólo había trece o catorce bibliotecas en toda la provincia de Granada, de manera que el panorama cultural no podía ser más desolador... En la Alpujarra sólo se ven bibliotecas en los pueblos más importantes, como Órgiva, Lanjarón, Ugíjar, Cádiar, Pitres... Pero, en las demás localidades, no saben lo que es una sala de lecturas ni tienen donde leer. Dentro de la comarca de Guadix, en Alquife todo es antiguo: el edificio, los muebles y los libros. En Cogollos, la casa de la cultura está en un piso pequeño y cuenta con pocos libros. Tampoco tiene un bibliotecario, sino que se turnan varias personas. En La Peza quieren abrirla y tanto Benalúa como Dólar disponen de buenas bibliotecas…

Sin embargo, a la hora de tirar cohetes, ¡ay, amigo mío!: Cúllar se fundió 33.000 euros por las Fiestas de San Agustín, y Castilléjar quemó 42.000 euros en la Feria de Santo Domingo. En cambio, los municipios de Baza y Motril suben el listón de los petardos hasta 240.000 euros cada uno en sus respectivas ferias. “Si en Huéneja celebran a la patrona lanzando tres mil cohetes, nosotros tenemos que lanzar unos cuantos más”, le confesaba el alcalde de Dólar a María Ruiz, la corresponsal de IDEAL.

Publicado en Ideal, el 24 de octubre de 2003

El libro se venderá en las librerías a 10 euros.
Al tener que enviarlo como paquete certificado cuesta 7 euros en Correos, pues pesa más de 500 gramos. Entonces el  libro sale en 8 euros, haciendo un descuento del 20% por el envío: 15 euros en total como paquete certificado.

Dejo mi número de cuenta para que hagáis el ingreso.
Caja Rural de Granada. Cuenta IBAN ES85  3023  0119  53 5360119712. En el concepto ponéis libro y vuestro nombre y apellidos.


La dirección (con el nombre y domicilio) me la enviáis a mi Facebook (en un mensaje) o al correo electrónico legar.casanova@yahoo.es

viernes, 12 de diciembre de 2014

PASEOS POR ORCE















Fue entonces cuando mi tía me contó una antigua historia que yo ignoraba: “La abuela Adoración murió a consecuencia del parto de tu madre y, entonces, doña Mercedes Ortiz, que fue una bienhechora para el pueblo, puso a nuestro nombre ese trozo de tierra para que, según ella, ‘no les falten alimentos a las niñas’”. 

A continuación me contó lo que le pasó a su pariente, Simón Castellar, el alcalde republicano de Orce: “Durante la guerra se lo llevaron preso y estuvo varios años en el Penal de Burgos; cuando le dieron la libertad, tus padres que vivían en Galera fueron a recibirlo, pues entonces no había coche de línea a Orce. Decía tu madre que daba pena verlo, y él también sintió mucha vergüenza que lo vieran en ese estado: ‘Llevaba los pantalones atados con una guita, una camisilla medio rota y unas alpargatas viejas’. Lo acompañaron montado en un burro, que entonces tenía tu padre, y de esta guisa el pobre Simón hizo su entrada en Orce, aunque él tenía miedo de ir al pueblo. Vivía en Los Caños y, como la guerra lo había dejado arruinado, poco después se marchó con su familia a Barcelona”. 

Paseos por Orce, publicado en Ideal el 10 de noviembre de 2001 


En Granada será presentado en el Círculo Artístico y Literario, 
el dia 18, a las 20 horas

martes, 9 de diciembre de 2014

Libro 'Artículos del Altiplano y de Granada'












Pero el ‘Jueves’ es una fiesta y Huéscar se engalana de tenderetes de ropa, de puestos de  fruta y furgonetas convertidas en improvisadas tiendas. Es un ir y venir de forasteros y oscenses, y un gitano bigotudo, con chaqueta y sombrero gris, se pasea con su bastón de mando. ¡Todo un espectáculo! Uno rememora la infancia cuando, Pedro ‘el de las Ollas’ iba por los mercados de los pueblos, con su camión de cacharros de cocina, que exponía en el suelo. Localizo a su hijo, Pedro Berbel, y me dice: “Al principio, iba con unas bestias de arriero trayendo cargas de alfarería de Albox”. Y recuerda, emocionado: “¡Mi padre tenía el corazón como un camión! Otras veces le venían, algo desconfiados: ‘Oye, Pedro, ¿se le saldrá el agua al botijo? ‘Mira, que me hace falta un botijo o una olla’, cuando valían a 1,50 pesetas. Y luego iba por los mercados de la comarca vendiendo cántaros, lebrillos, orzas...”. 

 Del artículo 'Huéscar, plaza Mayor', Ideal  28/9/02



La presentación del libro será en Granada, el 18 de diciembre, y 

en Castilléjar, el 20 de diciembre

jueves, 4 de diciembre de 2014

'ARTÍCULOS DEL ALTIPLANO Y DE GRANADA'










El tren de Guadix a Baza

Nicolás Cárdenas se jubiló de especialista de estación en Guadix, hace 18 años, pero se acuerda muy bien de aquel fatídico día: “Precisamente, el 31 de diciembre de 1984, fuimos a cerrar la estación de Baza con la locomotora de vapor y, de paso, nos trajimos el reloj, los faroles, etc. Pero allí nos encontramos con los manifestantes y con una impresionante hoguera en la vía general. El caso es que tuvo que intervenir la Guardia Civil. En Baúl pusieron traviesas ardiendo en la vía y tuvimos que parar. Y en Hernán Valle, medio centenar de personas ocuparon los raíles. Pero en Guadix acabó la historia y la línea se cerró”. En esta estación se anunciaba, con un repique y tres toques de campana, cuando el tren venía por Gor. Con un toque cuando venía por La Calahorra, y dos si el tren ya asomaba por Benalúa.



En Granada,


será presentado en el Centro Artístico, Literario y Científico el 18 de diciembre, a las 20 horas, por

CELIA CORREA GÓNGORA, presidenta del Centro Artístico, Literario y Científico de Granada


 ANTONIO GONZÁLEZ GONZÁLEZ, presidente de la Asociación de Escritores del
 Altiplano de Granada y Pozo Alcón (AEAGRA) y


FRANCISCO ARREDONDO ARREDONDO, profesor e historiador de Zújar



La portada, contraportada y maquetación la ha llevado a cabo  el escritor Antonio Medina Guevara. El cartel ha sido diseñado por Luis Dengra Felgueres, del Centro Guadalinfo de Castilléjar.

Es una edición de autor y se lo dedico a la generación de mis padres